Encontrando la plenitud

Estoy leyendo algo sobre el reino animal y lo quería compartir. Concrétamente lecciones del reino animal en referencia al amor o el sexo, sobre la confianza y las prioridades, y realmente es digno de mencionar en este apartado, como un aprendizaje de comportamiento hacia nosotros mismos que nos creemos superiores y racionales, pero que en definitiva tenemos una base biológica animal que nos empuja a actuar de una manera u otra.

gran-aguila

…No somos mala gente por tener relaciones sexuales. Eso no hace de nosotros malas personas, pero nos haces indignos de confianza, como animales, y hace que estemos tan carentes de prioridades como el propio reino animal. Lo que esto significa es que las criaturas se aparean; el gran ciervo se aparea con varias hembras, y esas ciervas no dicen: “No te aparees con nadie más que conmigo”. Todas ellas tienen crías con el semental del grupo. Pero cuando se acaba la estación del celo, todas las ciervas viven juntas y crían a sus retoños juntas. Es un grupo selecto. Y todos los machos se van y viven entre ellos. Hay indicaciones de esto en tu propia vida. Esta conducta es muy animal.

Un león y una leona. Los leones forman parte de una manada. Un león procrea con una manada de leonas cuando están en celo. Y cuando las leonas cazan una pieza (son ellas las mayores cazadoras sobre la faz de la Tierra no los machos) es él el primero en alimentarse. Y si viene una hembra de otra manada con sus cachorros, el león matará a esos cachorros o los perseguirá para que se alejen porque son de otro linaje, los separa de su madre. Y él se queda con ella mientras está en celo, pero en el momento en que ella deja de estar en celo, él se va a buscar a otra. ¿Luchará un león con otro macho por una hembra? Si, absolutamente. ¿Y por qué? Porque ella está en celo y va a parir los retoños de él. Él no puede tolerar la descendencia de otro león. Los matará. Esos son celos absolutos y preservar su lugar dentro de la manada. Eso es la humillación de la manada por arrogancia. ¿Quieres seguir llamándole el rey de las bestias?

Pero también hay especies en el reino animal que se aparean para toda la vida como la gran águila  -un gran deprededador, con enormes alas- que encuentra a su amada y hace el amor con ella y la lleva junto al río para poder alimentarla y amarla y construir un nido con ella.

¿Sabes por qué las águilas hacen el amor y los ciervos no? Porque el ciervo sólo hace el amor sexualmente a la cierva, pero no la ama. Ese ciervo no defendería a la cierva fuera de la estación de celo ante ningún depredador. No salvará su vida, ni tampoco salvará la vida de sus hijos. Esa es la naturaleza animal.

Pero la gran águila, algunas tortugas y algunas aves menores encuentran una pareja, y una vez que han encontrado ese ser se aparean de por vida; y sabemos esto sobre las águilas porque durante el gran azote del DDT (dicloro difenil tricloroetano, insecticida químico usado en agricultura, ya prohibido a nivel mundial en 1972 por sus efectos nocivos en la agricultura y como consiguiente en la cadena trófica), esas grandes y maravillosas águilas machos y hembras, que se alimentaban de criaturas menores, que a su vez se alimentaban de frutas, verduras y grano rociados con DDT; sabemos que sus huevos no podían ser empollados porque las cáscaras de sus huevos eran demasiado débiles para tener crías, y así año tras año no podían tener crías. ¿Dejó el macho a la hembra porque creía que era culpa suya que no pudieran tener crías? Nunca lo hizo, se quedaban juntos. Y actualmente, esta es la sabiduría del águila, ésta es la sabiduría de algunas tortugas, esta es la sabiduría de algunos pájaros. Y deberíamos tomar esos “algunos” y ponerlos en el lugar más elevado de su orden genético. Esas aves se aparean para toda la vida. Si matas al macho, la hembra nunca se apareará con otro macho. Si matas a la hembra, el macho nunca volverá a aparearse.

Entonces, ¿podemos buscar en el reino animal y encontrar verdadero amor, lealtad y confianza, o justificamos nuestra parte animal pensando que todos los animales son parecidos?

Incluso en el reino animal hay amor. Las águilas conocen un amor absolutamente profundo y apasionado, conocen la confianza absoluta, la dependencia absoluta y saben que su pareja es irremplazable. Es habitual ver volar sola a un águila macho, y todas ellas son solitarias. No van por ahí buscando hembras, es un ser de la naturaleza que ha encontrado la plenitud, y en su plenitud no necesita y ni siquiera tiene el impulso de aparearse todas las primaveras.

Lo único que tienes que hacer es estudiar la naturaleza y descubrirás que hay amor en el reino animal y es un amor de un orden apasionado.

¿Y tú cómo elijes ser, cómo elijes vivir, cómo elijes amar? Amor es dar. Y de lo que das recibes.

Fuente: “Ese elixir llamado amor” Ramtha

 

Anuncios

Publicado el 20 noviembre, 2016 en Digno de mención y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: