Causa y Efecto: Sexto Pilar de la Consciencia

causa-y-efecto-300x277Causa y efecto es una Ley Universal, que forma parte integral de los Pilares de la Consciencia, debido a que su entendimiento e integración, puede proporcionarle al ser la libertad de la maestría interior.

Cuando comprendes que toda causa tiene un efecto o que ante toda acción corresponde una reacción, tus ojos podrán abrirse, para traspasar las barreras de la ignorancia y por supuesto, del juicio. Ya que el juicio es una consecuencia de la falta de entendimiento de esta ley.

Las personas usualmente juzgan lo que ven, cuando aquello que ven, directamente les está afectando. Es decir, juzgan los actos de los demás cuando estos están presentes directamente en su realidad. Juzgan las elecciones de los demás, cuando estas de alguna manera afectan a su futuro.

No juzgas aquello que no miras, ni juzgas aquello que no te interesa. Si hay juicio de por medio, significa que las emociones de aquel que juzga, se vieron afectadas por los actos o las elecciones del juzgado. Esto se debe a que no se comprende que todo lo que entra en tu vida es una consecuencia de algo que elegiste previamente.

Las energías entran en tu vida cuando les abres la puerta, ya sea que pienses en esas potenciales situaciones o que enfoques tu atención en ello, son elecciones que generan causas y que por lo tanto traerán consigo una consecuencia o efecto.

Causa y Efecto tiene el propósito de recordarte que aquello que siembras es lo que cosechas. Tan simple y sencillo como eso. Si siembras discordia, cosecharás discordia. Si siembras amor, cosecharás amor. Tu realidad es un reflejo directo de aquello que tú piensas y sientes por dentro. Puedes escudarte y poner una cara falsa de amor y apreciación hacia los demás. Sin embargo, si por dentro emites juicio tu realidad te traerá juicio de vuelta.

Causa y Efecto es la Ley del bumerang. Aquello que lanzas retorna a ti con la misma o mayor fuerza, siempre.

La vida es así. El campesino siembra trigo sabiendo que trigo cosechará. No siembra una semilla de trigo pensando que tal vez pueda cosechar maíz. Es muy fácil comprender esta Ley y aplicarla en la vida. No esperes que la vida te traiga algo distinto a lo que estás sembrando. No funciona así, pues el universo no se basa en el azar ni el caos.

Si juzgas, serás juzgado. Si odias serás odiado. Si rechazas, serás rechazado. Cada vez, sin excepción.

Si amas, serás amado. Si respetas, serás respetado. Si comprendes, serás comprendido. Cada vez, sin excepción.

Pero, es que nos encanta jugar al juego de la víctima incomprendida que se siente infeliz en un mundo que no le brinda lo que anhela. Tu vida y tu realidad te trae únicamente aquello en lo que enfocas tu atención y tú energía. Lanza una piedra y esta creará ondas, siempre, sin excepción.

No podemos continuar emitiendo vibraciones y acciones poco amorosas y esperar que aun así, la vida nos traiga consecuencias de amor y comprensión.

Es desde esa falta de entendimiento que continuamente creamos situaciones discordantes en nuestras vidas y en lugar de asumir la responsabilidad por lo creado, nos sentamos a llorar por la victimización con la que afrontamos la realidad.

Es muy sencillo decir cuando algo bueno ocurre: “¡qué bien! me lo merecía, he creado esto con mi poder de co creación”

Y cuando algo negativo ocurre, de inmediato recurrir a la consciencia de castigo: “¿por qué a mí? ¿qué karma estoy pagando?”

El karma es una expresión de la Ley de Causa y Efecto. No es un castigo, es una consecuencia. No estás pagando nada, nadie te está castigando, solo estás viviendo los efectos de ese bumerang que lanzaste y del cual no te hiciste responsable en su momento.

Causa y Efecto por lo tanto, es una energía que al recordarla y reactivarla permitirá que exista mayor responsabilidad y consciencia en el accionar. Esta energía va a anclarse tanto en las articulaciones de las manos como en los codos. Estos espacios del cuerpo físico están relacionados con el acto de sembrar y cosechar. Las manos y los brazos son los que nos permiten movernos en el mundo y crear nuestra expresión física. Es con nuestras manos que recogemos el fruto de la siembra.

El Rayo de Luz que representa la energía de Causo y Efecto es el Magenta. Este Rayo aportara la energía de la entrega y la aceptación. Es el Rayo femenino que permite y facilita vivir en el momento presente en apreciación de lo cotidiano.

Meditación: Causa y Efecto

Fuente: quantumholoforms.com

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Publicado el 8 diciembre, 2015 en Los 13 Pilares de la Consciencia y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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